Una de buñuelos…

Buñuelo marroquí

Esto son los soberbios sfench

Miércoles recién levantado de la cama. Casa de mi abuela Isabel en Tánger. Principio de los años setenta. Día sin clase en el colegio, como todos los miércoles en la escuela francesa Dufour. Y el olor, siempre el olor a sfench. Aicha había llegado a la casa, portando en su mano la tirilla de esparto que ensartaba por su agujero a esa colección de buñuelos de masa parecida a la de los churros. Y es que mi abuela, como buena algecireña, hacía del rico churro una patria.

En las ocasiones en que volvimos a Tánger, mi padre y yo hacíamos lo indecible para encontrar un local donde los vendieran y poder degustar una vez más uno de aquellos sabores que conformaron nuestra memoria tangerina.

¡Un aliciente más para visitar Tánger, señores!

Al Chirifú, ¡afú, afú!

Chirifú

El Chirifú: una moneda de peso.

Con motivo de un proyecto educativo Comenius que el centro SAFA-Ntra. Sra. de los Reyes de Sevilla, allá por 1996, nos encomendó coordinar a mi compañero de Departamento Prudencio Ruiz y a mí, tuvimos que realizar sendos viajes a Inglaterra y Francia.

Sin el euro todavía entre nosotros, el cambio de moneda estaba a la orden del día. A la manera de Prudencio, surgió al poco de poner pie en tierra francesa la perla: el Chirifú. Era su palabra para denominar a la moneda del país en visita. La explicación vino rauda tras la pregunta: “en las plataformas de petróleo donde trabajé, cada una en un país y con trabajadores de tantas nacionalidades, establecimos este nombre de referencia que nos permitiera convertir nuestro dinero a moneda local”.

El Tomoscopio de Mimbre no pudo olvidarse de este detalle al introducir el personaje del perito de minas de Úbeda y de paso felicitarle hoy por su santo.

Echelon: la privacidad evaporada

echelon

Una red invisible a la escucha

Edward Snowden la ha liado parda destapando las vergüenzas de una Administración que, so pretexto de salvaguardar la seguridad de sus ciudadanos, se dedicaba a conocer de éstos lo que las leyes no le permitían.

Aunque realmente la red que Snowden ha puesto bajo el foco es la denominada PRISM, una de sus antecesoras fue ECHELON, motivo de esta entrada. Negada y mil veces negada su existencia por el gobierno de EEUU, su creador, la valentía de ciertas personas junto con algún medio de comunicación lograron, poco a poco, sacar a la luz un caso que en cualquier democracia de manual hubiera supuesto la caída de una Administración. En realidad, le cambiaron el nombre y mejoraron sus capacidades. Hasta que llegó Snowden y los dejó en bragas.

El Tomoscopio de Mimbre desde un principio entendió el interés de contar esta tropelía, a su manera claro. Muy interesante la charla, en la distancia, ofrecida recientemente por Edward Snowden al mundo:

El señor José Chocrón…

Jose y Gloria

¡Gracias por venir!

…siempre bienvenido desde México, con la alegría que muestra la imagen junto a su esposa Gloria, su ejemplar de cortesía por formar parte del elenco de personajes aparecidos en El Tomoscopio de Mimbre.

Este venezolano de última adopción, judío de Tetuán y rebozado en Tánger, emprendió sus particulares “Américas” para labrarse un futuro en la Caracas de finales de los años cincuenta. Tras muchos esfuerzos y sinsabores, llegó a montar una de las empresas más potentes de distribución de productos hospitalarios del país.

Su aparición, y la de uno de sus hijos, respondía a la intención de rendir un más que sentido homenaje a esta familia hermana de la familia Tolón-Gimeno.

Don Everardo, el maestro republicano

df

…, al que me sumo gustosamente.

En este desfile con cuentagotas de los personajes que conforman la nómina de la novela El Tomoscopio de Mimbre, hoy le llega el turno a uno de los de mayor peso: Don Everardo Loizaga. Aunque ese peso nada tenga que ver con circunstancia física alguna sino más bien por la influencia ejercida sobre el protagonista, Román Arthés, a lo largo de su adolescencia.

No obstante, el personaje se construyó también con otros objetivos: el primero, reinvindicar los padecimientos de un colectivo que fue virulentamente castigado por el régimen franquista. Muchos de ellos acabaron abandonando el país y aunque Tánger no fuese un destino donde se asentaran en gran número.

Lo segundo, evidenciar que esta pérdida de talentos que supuso para un país junto a otras circunstancias, siguen contribuyendo a que, aún hoy, España sea una sociedad que continúa sin valorar como se merece a las personas con conocimientos.

Les dejo un magnífico artículo de hace unos años al respecto así como una reseña gráfica con la imagen de la entrada.

Julio Verne o la aventura del leer

El Universo de Julio Verne

El Universo de Julio Verne que vive dentro de muchos de nosotros

Un lector de Verne que se precie, recuerda a lo largo de su vida las mil y una peripecias vividas junto a los distintos personajes modelados por la imaginación de este genio francés en la narración de aventuras.

Y así ocurrió mientras se iba construyendo El Tomoscopio de Mimbre. No son pocos los momentos de la novela en los que se hace referencia a algún personaje surgido de la factoría Verne: Phileas Fogg, P’tit Bonhomme, Capitán Nemo, etc…Éstos fueron apareciendo de la manera más natural y sin pedir la vez, en escenas en las que venía al pelo citarlos. ¡Qué mejor homenaje!

Por cierto, si algún verniano además es cocinitas tiene a su disposición uno de los libros más deliciosos al respecto: JULIO VERNE Y LA COCINA: LA VUELTA AL MUNDO EN 80 RECETAS.

ETDM en la Fundación María Zambrano

María Zambrano

Gracias, María Zambrano, por su compromiso

Con motivo de la publicación de El Tomoscopio de Mimbre y dado que uno de los guiños más significativos de esta novela iba dedicado a una grande del pensamiento español como María Zambrano, parecía lógico que un ejemplar de cortesía de la misma estuviera en su Fundación, sede en el Palacio de Beniel de la localidad de Vélez-Málaga.

Acto que se produjo tal día como hoy hace un año al hacer entrega de la lámina que acompaña al ebook, como muestra la imagen, a los responsables de dicha fundación. Éstos agradecieron tanto el detalle de la entrega como la referencia novelada que de la filósofa se hace en este relato.

El pueblo de los pechos…

María Sagredo

La heroína de todo un pueblo

Ocurrió hace unos años, en los que pasaba algunos días de Semana Santa y verano en la malagueña localidad de Alozaina. En la tranquilidad de este enclave de la Sierra de la Nieves se escribieron no pocos pasajes de El Tomoscopio de Mimbre.

Es por ello que, aunque de forma modesta, la novela realiza un par de alusiones a esta villa. Una de ellas a su figura más representativa, María Sagredo. Que como la Historia relata, se puso al frente de unas mujeres vestidas de hombre, a falta de hombres ya que pudieran defender la villa, y repelieron un asalto de los moriscos allá por 1570.

Como ya se sabe en estos casos, el ardor literario de alguno elevó el suceso a categoría de leyenda cuando atribuyó la victoria en esta acción sobre los andalusíes moros a las colmenas de abejas arrojadas por esta heroína pechera como recoge el escudo de la imagen. Lo que sí es real es que María Sagredo fue nombrada a raíz de aquello Alférez de los Tercios Españoles por Felipe II.

Por cierto, lo de los pechos no refiere a nada que tenga que ver con la mujer, ni con las cuestas del pueblo (que las tiene). Se denominaban pechos a los tributos que debían pagar los habitantes de la comarca. Y al parecer, éstos eran de los mejores pagadores. Cuestión que les llevó a la atribución del gentilicio de pecheros.

Para saber más de esta mujer…

El genocidio armenio: 100 años después…

Uno de los hilos conductores de la novela El Tomoscopio de Mimbre tiene su arraigo en las ingentes matanzas que se produjeron en el periodo entre 1915 y 1917 (aunque luchas intestinas hubo desde 1812 y hasta 1923) en esa zona del mundo que hoy está más en Turquía que en Armenia, como resultado de aquello. Concretamente en la comarca conocida como Marash.

El relato de la Historia nos tiene acostumbrados a que quien mejor maneja las claves de la visibilidad, consigue posicionar su oprobio como si de un sitio web se tratara en las listas de Google. Y claro que fue “grave gravísimo horrible” lo sucedido en Alemania con la población judía. Pero la pregunta en este caso siempre acaba siendo, ¿y los armenios, y los gitanos, y los tártaros…? Porque la ONU en ese sentido es muy clara. Sin embargo, la tenacidad y memoria del pueblo armenio, gran parte de él en diáspora desde entonces, bajo el lema “si tanta maldad olvidasen nuestros hijos, que el mundo entero maldiga a los armenios“, ha mantenido vivo el recuerdo de aquellos sucesos.

Porque no es sólo que casi nadie ha querido acordarse de ellos. Es que hubo muchos interesados coyunturales en que no se mencionase nada de esto: unos por no molestar a Turquía, otros por no dividir el foco de atención en su propio genocidio.

En cualquier caso, a Francia y a la ONU ha venido a unirse recientemente el Papa Francisco etiquetando como genocidio el triste episodio armenio del que hoy se conmemora oficialmente su primer centenario.

Restaurant Valencia: el amigo Mehdi

Restaurant Valencia

Mehdi, como de la familia

Hoy que está tan en boca de todos el término emprendedor, venía al pelo la historia de este antiguo camarero del Bar Romero de Tánger. Cuando este afamado bar dejó de pertenecer a la familia Godar en 1973, y ante la imposibilidad de sus empleados marroquíes de pasar el Estrecho por temas legales, Mehdi, el más listo de la clase, decidió aprovechar el know-how gastronómico y de servicio acumulado en los años anteriores de trabajo.

Y plantó a pocos metros de la playa de Tánger el Restaurant Valencia, hoy por hoy un reconocidísimo local en el que el producto estrella es el marisco. La carta se completa con todo lo que uno pueda imaginar, incluso angulas. Eso sí, todo fresco. Los precios, en comparación con España, son más que aceptables para la calidad ofrecida.

¡Aunque lo que más valoramos en casa es que siempre hemos sido recibidos como de la familia! ¿Cómo no iba a aparecer en El Tomoscopio de Mimbre?