Camarón, un arte que ahí sigue

Festival de Montreux

Mítico cartel de aquella edición

Uno de los festivales de Jazz más abierto a otros sonidos, y por eso es uno de los más importantes del mundo, es el que se celebra anualmente desde 1967 en la localidad suiza de Montreux.

Y hubo una noche mágica que bajo el lema “Spain, where new music lives” (España, donde vive la nueva música) en Julio de 1991 y coincidiendo con la XXV edición del festival, en la que reinó el flamenco en todo su esplendor. Que no podía tener mayor protagonista que el legendario del tiempo Camarón de la Isla. Porque pocos como el de San Fernando consiguieron tener un padrino para aquella noche triunfal como el afamado músico, compositor y productor norteamericano Quincy Jones. ¿Quieren ver la actuación que inspiró la inclusión de este monstruo en El Tomoscopio de Mimbre?

 

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¡Que Viva México (cada día más)!

¡Vuelve a lo grande!

El Tomoscopio de Mimbre saludó la información publicada con fecha 10 de Abril de 2017 en la que se anunciaba la reinauguración del Frontón de México, certificando el retorno del Jai-Alai a esta capital tras dos décadas de un conflicto laboral que desembocó en su cierre.
El corte de la cinta inaugural corrió a cargo de Salomón Chertorivki, Secretario de Desarrollo Económico capitalino y de Miguel Ángel Mancera, Jefe del Gobierno capitalino, entre otros.

Un nuevo tanto que se apunta este deporte en su lucha por volver a tener la presencia que merece su belleza.

Noticia retorno

La mítica Librairie des Colonnes en Tánger

Librairie des Colonnes

Así recordamos los tangerinos esta librería

Cuando se habla de Tánger desde la óptica cultural, se alude mucho a los escritores, pintores y actores que allí vivieron más o menos tiempo.

Pero la cultura, en el caso de Tánger las culturas, iban más allá de esos círculos de la intelectualidad reconocida. Y uno de esos focos de la ciudad que conseguía elevar la cultura de las personas tenía el nombre de “Librairie des Colonnes”, en un magnífico emplazamiento como es el 54 del Boulevard Pasteur.

No destacaba precisamente por ser una gran librería en cuanto a extensión en metros, pero sí en cuanto a fondo editorial en varias lenguas y siempre con lo más granado de la literatura del momento. Pero lo mejor lo mejor, la sabia atención de la familia Gerodi hasta 1974 y de la señorita Muyal hasta 1999.

Tras unos años de lento decaimiento por una inadecuada gestión, no ha sido hasta el año 2010, que el francés Pierre Bergé decidió adquirirla para acometer una reforma en toda regla que le retornará su prestigio de antaño.

¡El Tomoscopio de Mimbre no pudo olvidarse de ella!

Economía de casinos: “casinada” al aparato

Dado

¿Hagan juego? ¡Con mi futuro, no!

Decía Paul Samuelson, primer economista norteamericano ganador de un Nobel en Economía: “una inversión debe ser más como esperar que la pintura se seque o que la hierba crezca. Si quieres emoción, coge 800 dólares y vete a Las Vegas”.

Todos hemos escuchado eso de que los políticos, cuando dejan de pisar la calle, acaban tomando decisiones poco enfocadas al bienestar general. ¿Qué decir entonces de esos escuadrones de financieros cuyos objetivos se limitan a “arreglar” números en una pantalla de ordenador en pos de algún beneficio particular? Cuando coincide que esos movimientos de números, que tienen mucho de apuesta, acaban llevándose por delante los trabajos de mucha gente cuando no las condiciones de los que los mantienen, entonces hay mucho que alegar.

El escritor Jack London, en tiempos de la fiebre del oro norteamericana, ya apuntaba el devenir de aquellos polvos en este poema y como queda constancia en El Tomoscopio de Mimbre:

Sólo esto, de todo, quedará.
Arrojaron los dados, y vivieron.
Parte de lo que juegan, ganarán
Pero el oro del dado lo perdieron.

925

Nueve a cinco

Habrá que conservarlo como una reliquia

Si es que no hay nada como el bilingüismo y la movilidad laboral, que diría la ministra Bañez. Algunos de nuestros jóvenes emigrantes, los más afortunados, se encuentran con un horario de lo más peculiar al enrolarse en una empresa: 925. Para entendernos, nine to five, o dicho en castellano, de nueve a cinco.

Hay que reconocer que ahí se incluye la media hora larga para comer. Tiempo más que de sobra cuando a eso de las 12:30 horas, lo habitual es meterle al cuerpo un triste sándwich. Parecido al horario de Sara en El Tomoscopio de Mimbre.

Ahora que en España se está abriendo el debate sobre la normalización de horarios convendría conocer lo que se hace en otras partes y también en la nuestra, que no es plan de cambiar por cambiar. Pero ante todo, por favor, que nos devuelvan al huso horario prefranquista. ¡Al final era Canarias la que llevaba bien el paso y no todos los demás!

Para esto del 925, me sigo quedando con Dolly Parton.

 

 

Una de buñuelos…

Buñuelo marroquí

Esto son los soberbios sfench

Miércoles recién levantado de la cama. Casa de mi abuela Isabel en Tánger. Principio de los años setenta. Día sin clase en el colegio, como todos los miércoles en la escuela francesa Dufour. Y el olor, siempre el olor a sfench. Aicha había llegado a la casa, portando en su mano la tirilla de esparto que ensartaba por su agujero a esa colección de buñuelos de masa parecida a la de los churros. Y es que mi abuela, como buena algecireña, hacía del rico churro una patria.

En las ocasiones en que volvimos a Tánger, mi padre y yo hacíamos lo indecible para encontrar un local donde los vendieran y poder degustar una vez más uno de aquellos sabores que conformaron nuestra memoria tangerina.

¡Un aliciente más para visitar Tánger, señores!

Al Chirifú, ¡afú, afú!

Chirifú

El Chirifú: una moneda de peso.

Con motivo de un proyecto educativo Comenius que el centro SAFA-Ntra. Sra. de los Reyes de Sevilla, allá por 1996, nos encomendó coordinar a mi compañero de Departamento Prudencio Ruiz y a mí, tuvimos que realizar sendos viajes a Inglaterra y Francia.

Sin el euro todavía entre nosotros, el cambio de moneda estaba a la orden del día. A la manera de Prudencio, surgió al poco de poner pie en tierra francesa la perla: el Chirifú. Era su palabra para denominar a la moneda del país en visita. La explicación vino rauda tras la pregunta: “en las plataformas de petróleo donde trabajé, cada una en un país y con trabajadores de tantas nacionalidades, establecimos este nombre de referencia que nos permitiera convertir nuestro dinero a moneda local”.

El Tomoscopio de Mimbre no pudo olvidarse de este detalle al introducir el personaje del perito de minas de Úbeda y de paso felicitarle hoy por su santo.