Todavía colgados con Calvi

Roberto Calvi

¡Su cara no presagiaba nada bueno!

Ayer, en El Tomoscopio de Mimbre se hizo mención a un famoso puente de Londres, el de BlackFriars. En él se relataba telegráficamente un suceso que conmovió al mundo como fue la aparición del banquero italiano Roberto Calvi, con una soga al cuello, colgado del mismo.

Un hombre de la confianza absoluta del Vaticano, no en vano estuvo al cargo de las finanzas del IOR (Instituto de Obras para la Religión), eufemismo para no llamarlo Banco Vaticano. Hasta que, espeluznado por determinados movimientos que se realizaban con esos dineros, quiso informar del descalabro al que se abocaba la institución de continuar por esa senda.

Y ahí comenzó su “calviario”. Huído de Italia, recorrió no pocos lugares hasta llegar a Londres al saber que su vida pendía, a partir de ese momento, de un hilo. Profética metáfora que se vería superada sólo por el grosor de la cuerda.

Tal día como hoy, treinta y cuatro años después de aquello, todavía sigue coleando el asunto en los juzgados italianos, enmarañado por todo tipo de argucias procesales y con sus hijos fuera del país aún.

 

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BlackFriars: “il ponte maledetto”

Puente de BlackFriars

El Puente de los Monjes Negros

El puente Blackfriars de Londres cruza el río Támesis a la altura de una calle de igual denominación, no muy lejos de la Tate Modern Gallery. Tal como se aprecia en la imagen, una estampa sin igual con la catedral de San Pablo detrás es la que suele recordar todo visitante.

Vino en adquirir fama mundial un 18 junio de 1982, cuando el responsable del italiano Banco Ambrosiano y del Instituto de Obras para la Religión (Banca Vaticana), Roberto Calvi, apareció “soga al cuello” bien amarrado a uno de sus arcos. Presentado como suicidio en un inicio, se probaría años más tarde que todo apuntaba a un asesinato.

El Tomoscopio de Mimbre pasa muy de puntillas sobre este asunto, aunque no deja de recordar el suceso. Cosa que sigue haciendo su hijo todavía, intentando desemascarar a los auténticos culpables. Pues lo tiene crudo…

Plaza Covent Garden: la música de los callejetas

Plaza Covent Garden

Una plaza muy divertida de Londres

El Tomoscopio de Mimbre quiso homenajear a todos aquellos músicos callejeros de cualquier ciudad del mundo que bien sea por su calidad o por su desparpajo consiguen alegrar el día a los transeúntes que por ellas desfilan.

Hay un capítulo de la novela en el que el protagonista tiene un encuentro con los Sherrybites en la plaza Covent Garden de Londres. Éstos resultan ser unos gitanos oriundos de Borboreo que protagonizan una escena de lo más divertida.

Por cierto, si desconocen el significado de Borboreo lo podrán encontrar en el libro. No se pierdan ese capítulo.