Cuervo y Sobrinos: el tiempo con alma latina

Cuervo y Sobrinos Historiador Cronógrafo

CS Historiador Cronógrafo: un reloj de leyenda

De todos es conocido el liderazgo de Suiza en materia de industria relojera desde que este invento pasara a marcar los tiempos del ser humano.

Lo que puede que no muchos sepan es que una casa fundada en La Habana en 1882 desarrolló un talento sin igual para este arte que consiguió, en aquella época, que firmas de alta relojeria como Rolex, y Patek Philippe compartieran sus nombres con Cuervo y Sobrinos en las carátulas de los establecimientos de alto copete.

Y así fue como esta casa, puesta en pie por una familia de origen asturiano, se hizo con un nombre entre las más grandes al reproducir, como pocos, la tecnología punta del momento traída del país helvético.

Tras diversos avatares con la propiedad de la marca así como acontecimientos políticos sucedidos en la isla caribeña, en la actualidad se continúan fabricando en Suiza y su prestigio le ha permitido recientemente nombrar a Antonio Banderas “CS Latino International 2013”.

El Tomoscopio de Mimbre no dejó pasar la oportunidad de hacer mención a esta casa, siendo el reloj de la imagen el que lucía el padre del protagonista y que posteriormente formaría parte del exiguo legado a su hijo.

Disfruten con esta otra foto de 1918 de la relojería en la Habana:

Cuervo y Sobrinos LH

Una instantánea que detuvo el tiempo

La Expo ’92 de Sevilla: una explosión de cosmopolitismo

Curro-Expo-92

¡El último curro que hubo en Sevilla!

Aquellos que vivieron este colosal acontecimiento siempre tienen a mano algún sucedido, anécdota o recuerdo agradable que los retrotrae a un 1992 en el que las cosas pintaban de otra manera.

Sevilla llevó hasta sus extremos el concepto de cosmopolitismo del que los tangerinos ya veníamos con sobrado entrenamiento. El público tuvo ocasión de conocer muchas innovaciones, muchas gastronomías y, más importante, gente de todo pelaje y condición. Y eso no pasó desapercibido para El Tomoscopio de Mimbre.

Una pena que los de siempre (los del “vamos a llevarnos bien, todo lo que podamos llevarnos bien”) tuvieran la ética tan blanda y la cara tan dura para sublimar tanto metal pesetero.

Para quitarnos ese mal sabor de boca anterior, ¿qué tal un paseo por uno de los pabellones más impresionantes de la Exposición Universal? Efectivamente, Japón. Con saber que no se utilizó un solo clavo en su construcción, comienza el asombro.

Radio Mackay de Tánger

Mackay Radio

Mackay Radio tenía una sucursal en Tánger

Pues sí. Algún lector que estas alturas de El Tomoscopio de Mimbre aún se esté preguntando por la existencia o no de esa radio en la que trabajaba el padre del protagonista en Tánger, tiene en esta entrada su confirmación.

Siempre se supo que esta radio no era más que una base, no militar pero casi, de los norteamericanos (USA) en el norte de África a través de la cual controlar la información que circulaba por el espacio radioeléctrico en este rincón del mundo a beneficio de inventario de la Administración norteamericana. La imagen ilustra a las claras la importancia de la casa matriz de esta radio, en su tiempo recogida por el periódico ABC en 1933.

De entre sus colaboradores más destacados en su sede tangerina hubo españoles como Jaime Menéndez Fernández. Pero ahí no acaba la cosa. También existió otra radio de características similares, la RCA, de la que formaron parte tangerinos como Pepe Gisbert (vecino, por cierto), Paco Jiménez, Rubén Acosta y José Antonio Perea, que a la postre acabaron enrolándose en los destacamentos madrileños de la NASA en Fresnedillas, primero, y Robledo de Chavela después.

Rghaif: un desayuno diferente

rgaif

Una maravilla para desayunar

Por la foto se intuye que puede ser la adaptación marroquí de la conocida crêpe. Y se parece, pero no es lo mismo. A una boca algo viajada no hay quien la engañe.

Mis favoritas siempre fueron las de mantequilla rancia y miel. De hecho, cuando voy a Tánger elijo los hoteles en función de si ofrecen rghaif o no en el desayuno.

Por si alguien se anima a hacerlas, la videoreceta:

Habrá que sacarlo de la Xistera

También conocida como cesta

El Tomoscopio de Mimbre saluda todas las iniciativas que busquen dar impulso al espectacular deporte de la cesta punta. Y recuperar, cómo no, la presencia que en sus tiempos de oro obtuvo en no pocos países.

No es la primera vez que se ha comentado en este espacio la enfermiza dependencia que llegó a tener este deporte en relación a las apuestas, siendo uno de los motivos de su brutal caída, sin perder de vista lo gravosas que resultan las herramientas para su práctica.

Por eso, un proyecto como XISTERA tiene en su agenda, a modo de prioridad, dar a conocer la cesta punta a los niños de forma que proliferen las asociaciones que soporten socialmente su nuevo auge.

El siguiente vídeo da una idea de este necesario proyecto. ¡Mucha suerte!

 

Teatro Cervantes

Teatro Cervantes

El Templo de la canción española en Tánger

Inaugurado en 1913 con un aforo para 1400 butacas, por su escenario pasaron figuras como Estrellita Castro, Carmen Sevilla, Imperio Argentina, María Caballé, Antonio Machín, Manolo Caracol, Lola Flores, Pepe Marchena o Juanito Valderrama.

Por ello no es exagerado decir que este teatro, que vivió su época dorada en la década de los cincuenta, fue el más grande y más conocido del norte de África. Y así quiso dejar constancia de ello El Tomoscopio de Mimbre haciendo referencia a los cancioneros que se repartían antes de las actuaciones.

Hoy, pese a varios intentos de uno y otro lado por recuperarlo, nadie termina por echar el pie adelante para convertirlo en un centro cultural al servicio de los habitantes de Tánger.

Un vino de “chapeau”

Un lujo al alcance de todos

Un lujo al alcance de todos

Hay una escena de El Tomoscopio de Mimbre en que se hace alusión a un tipo de vino de la comarca Jerez-Xeres-Sherry de un sabor y color inigualables: el vino oloroso seco.

Desde esta entrada se quiere hacer un homenaje a quienes, en mi opinión, mejor consiguen transformar la uva en este río de oro líquido. Y no son otros que los de la Bodega González Obregón de El Puerto de Santa María (Cádiz).

El propio autor de El Conde de Montecristo, Alejandro Dumas, no quiso dejar de alabar estos vinos en su obra y cómo no, en un libro poco conocido de él por estos lares como era El Gran Diccionario de la Cocina.