Del gruyère al emmental…

Emmental

Cada vez más aire que sustancia

Para los buenos aficionados al queso no es complicado distinguir entre uno de tipo emmental y un gruyère. Eso sí, lo que gusta nada al consumidor es cuando le tratan de vender a precio de gruyère la totalidad o parte de un emmental.

Lo paradójico es comprobar cómo hoy en día esto ocurre, grosso modo, con la economía actual en un Occidente cada vez más extendido por el mundo. Cuando pensábamos, ¡ay qué ingenuos!, que el devenir de la economía estaba asentada sobre pilares que tenían que ver con el trabajo y el esfuerzo a lo largo del tiempo, al abrirse el melón con la crisis se está viendo la de oquedades de aire que conforman el montaje, producto la mayoría de ellas a varias burbujas, entre la que viene predominando la financiera.

En El Tomoscopio de Mimbre se incluye una referencia como esta. ¡Descúbrela!

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El que avisa no es Trader…

Trader

Cuando la ética viaja en tercera clase

Todo el que cursó el bachillerato en su día, se volvió un día para casa con aquel lema del despotismo ilustrado que rezaba: “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”.

La progresiva conquista de parcelas democráticas buscó arrinconar este tipo de planteamientos y empoderar cada vez más a las personas para influir en las decisiones del conjunto.

Aunque por el discurrir de los acontecimientos, la parcela que más influencia tiene actualmente en la vida de cualquier ciudadano de una sociedad capitalista no es otra que la economía. Y es ahí donde quedan aún “despotismos iluminados” por combatir como el que los traders se han fabricado a través del apalancamiento: “Todo por el euro pero sin el euro”.

El Tomoscopio de Mimbre quiere contribuir a desvelar estos “tejemanejes”, cuyos “futuros financieros” acaban llevándose por delante tantos futuros personales.

Cesta, ¿dónde apunta?

Tuvo gran repercusión mundial

Los más fieles seguidores de El Tomoscopio de Mimbre conocen la estrecha vinculación de la novela con el deporte/espectáculo de la cesta-punta. Negocio deportivo que viene batiéndose en retirada tras una época gloriosa de medio siglo y cuya mayor apuesta, en la actualidad, tiene concernidos a los que especulan con su fecha de defunción y a los que sueñan con su renacimiento, cuan ave Fénix.

El siguiente vídeo es un testimonio de lo que fue deporte en 1938 en esa localidad de la Florida norteamericana.

¡Que Viva México (cada día más)!

¡Vuelve a lo grande!

El Tomoscopio de Mimbre saludó la información publicada con fecha 10 de Abril de 2017 en la que se anunciaba la reinauguración del Frontón de México, certificando el retorno del Jai-Alai a esta capital tras dos décadas de un conflicto laboral que desembocó en su cierre.
El corte de la cinta inaugural corrió a cargo de Salomón Chertorivki, Secretario de Desarrollo Económico capitalino y de Miguel Ángel Mancera, Jefe del Gobierno capitalino, entre otros.

Un nuevo tanto que se apunta este deporte en su lucha por volver a tener la presencia que merece su belleza.

Noticia retorno

925

Nueve a cinco

Habrá que conservarlo como una reliquia

Si es que no hay nada como el bilingüismo y la movilidad laboral, que diría la ministra Bañez. Algunos de nuestros jóvenes emigrantes, los más afortunados, se encuentran con un horario de lo más peculiar al enrolarse en una empresa: 925. Para entendernos, nine to five, o dicho en castellano, de nueve a cinco.

Hay que reconocer que ahí se incluye la media hora larga para comer. Tiempo más que de sobra cuando a eso de las 12:30 horas, lo habitual es meterle al cuerpo un triste sándwich. Parecido al horario de Sara en El Tomoscopio de Mimbre.

Ahora que en España se está abriendo el debate sobre la normalización de horarios convendría conocer lo que se hace en otras partes y también en la nuestra, que no es plan de cambiar por cambiar. Pero ante todo, por favor, que nos devuelvan al huso horario prefranquista. ¡Al final era Canarias la que llevaba bien el paso y no todos los demás!

Para esto del 925, me sigo quedando con Dolly Parton.

 

 

Una de buñuelos…

Buñuelo marroquí

Esto son los soberbios sfench

Miércoles recién levantado de la cama. Casa de mi abuela Isabel en Tánger. Principio de los años setenta. Día sin clase en el colegio, como todos los miércoles en la escuela francesa Dufour. Y el olor, siempre el olor a sfench. Aicha había llegado a la casa, portando en su mano la tirilla de esparto que ensartaba por su agujero a esa colección de buñuelos de masa parecida a la de los churros. Y es que mi abuela, como buena algecireña, hacía del rico churro una patria.

En las ocasiones en que volvimos a Tánger, mi padre y yo hacíamos lo indecible para encontrar un local donde los vendieran y poder degustar una vez más uno de aquellos sabores que conformaron nuestra memoria tangerina.

¡Un aliciente más para visitar Tánger, señores!

Al Chirifú, ¡afú, afú!

Chirifú

El Chirifú: una moneda de peso.

Con motivo de un proyecto educativo Comenius que el centro SAFA-Ntra. Sra. de los Reyes de Sevilla, allá por 1996, nos encomendó coordinar a mi compañero de Departamento Prudencio Ruiz y a mí, tuvimos que realizar sendos viajes a Inglaterra y Francia.

Sin el euro todavía entre nosotros, el cambio de moneda estaba a la orden del día. A la manera de Prudencio, surgió al poco de poner pie en tierra francesa la perla: el Chirifú. Era su palabra para denominar a la moneda del país en visita. La explicación vino rauda tras la pregunta: “en las plataformas de petróleo donde trabajé, cada una en un país y con trabajadores de tantas nacionalidades, establecimos este nombre de referencia que nos permitiera convertir nuestro dinero a moneda local”.

El Tomoscopio de Mimbre no pudo olvidarse de este detalle al introducir el personaje del perito de minas de Úbeda y de paso felicitarle hoy por su santo.