Gastronomía japonesa

Hari-Hari Nabe

Harihari nabe, guiso de ballena enana y mizuna. ¡Típico de la zona de Kansai!

El tramo final de la novela El Tomoscopio de Mimbre se desarrolla en tierras japonesas y como en episodios anteriores tampoco olvida la gastronomía local. Aunque lo primero que hay que tener en cuenta es que este país tuvo antes y un después a la apertura de puertas a países extranjeros.

Porque en los años anteriores a 1868 el pueblo japonés no era de comer carne. La base de la dieta siempre estuvo compuesta por cereales como el arroz, el mijo, el sorgo y el trigo sarraceno cultivados en alternancia con la cebada y otras legumbres. Para completar el menú incluían vegetales, pescados y algas.

Pero a raíz de entonces, y sobre todo tras la II Guerra Mundial, la gastronomía fue adquiriendo otras dimensiones. Los nabe son los guisos por excelencia del país, existiendo tanta variedad como regiones. Luego están la soba y los ramen, que son esos fideos que van en las sopas. Suelen llamar la atención los Takoyaki que son como una especie de bolas de harina frita rellenas de pulpo.

No obstante, la alimentación varía en función del festejo que marca el calendario: año nuevo, el día del niño, la entrada al colegio y así todo lo que puedan imaginar.

¡Y sí, también existe el sushi! Pero de ese ya tienen noticias a diario aquí en Occidente. Sin embargo, lo que probablemente no conozcan sean los Isakaya que, para que lo entiendan bien, vienen a ser una especie de bares de tapas. ¡No se los pierdan!

 

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Gastronomía armenia: una delicia.

Dolma: hoja de parra rellena de arroz, carne y cebolla.

Dolma: hoja de parra rellena de arroz, carne y cebolla.

A medida que la trama de El Tomoscopio de Mimbre iba saltando de país en país, no fueron pocas las alusiones que se hacían a las gastronomías locales, híbridas e importadas del lugar.

Pese a que la trama de la novela no pisa en ningún momento ese gran país que es Armenia, se ha dejado patente en una entrada anterior los efectos de la diáspora de este pueblo. Por tomar algo bueno de las consecuencias de ese tremendo conflicto, la gastronomía armenia viajó a muchos rincones del mundo como Argentina o Turquía, detalle éste que quedó recogido en las páginas del libro.

Por lo que esta entrada de hoy es un gran homenaje (y se lo degustaran también lo sería para ustedes) a una de las cocinas más sabrosas del mundo que, por mor de las circunstancias, ha ido incorporando detalles de los lugares por donde el exilio armenio fue asentándose.

plarmenLes dejo, para que se hagan una idea,  con la carta de uno de los más afamados restaurantes armenios del mundo: Restaurant Armenia de Buenos Aires. Así, de paso, pueden ponerles nombre a los platos que aparecen en la imagen anterior.