Algunas primuras sorprendentes

euskadi armenia

¡Sólo faltaría que fuese cierto!

Si algún lector de El Tomoscopio de Mimbre se llevó una sorpresa al conocer en las primeras páginas de la novela que parte de la genética del califa cordobés Abd al-Rahman III era de origen vasco, que me contarán cuando les diga que hay un lingüista armenio por ahí que sostiene que su pueblo y el vasco son primos hermanos.

¿Y si fuera cierto qué? Pues otra muestra más de que los pueblos del mundo se han ido fraguando, en mayor o menor medida, a base de mezcolanzas de uno o más tipos. Tanta pamplina con el Rh y la raza autóctona cuando el descifrado del genoma ya ha demostrado que por ese lado las diferencias son mínimas. Ya lo dice, entre otros muchos, Karra Elejalde que los prejuicios se te quitan viajando mucho y conociendo cada vez más gente, a poder ser interesante -añado yo.

Lo que hemos avanzado desde los tiempos en que el negro, el indio, etc… eran consideradas criaturas de orden menor. Y lo que nos queda por seguir avanzando…

Gastronomía armenia: una delicia.

Dolma: hoja de parra rellena de arroz, carne y cebolla.

Dolma: hoja de parra rellena de arroz, carne y cebolla.

A medida que la trama de El Tomoscopio de Mimbre iba saltando de país en país, no fueron pocas las alusiones que se hacían a las gastronomías locales, híbridas e importadas del lugar.

Pese a que la trama de la novela no pisa en ningún momento ese gran país que es Armenia, se ha dejado patente en una entrada anterior los efectos de la diáspora de este pueblo. Por tomar algo bueno de las consecuencias de ese tremendo conflicto, la gastronomía armenia viajó a muchos rincones del mundo como Argentina o Turquía, detalle éste que quedó recogido en las páginas del libro.

Por lo que esta entrada de hoy es un gran homenaje (y se lo degustaran también lo sería para ustedes) a una de las cocinas más sabrosas del mundo que, por mor de las circunstancias, ha ido incorporando detalles de los lugares por donde el exilio armenio fue asentándose.

plarmenLes dejo, para que se hagan una idea,  con la carta de uno de los más afamados restaurantes armenios del mundo: Restaurant Armenia de Buenos Aires. Así, de paso, pueden ponerles nombre a los platos que aparecen en la imagen anterior.