La guerra del Rif

Guerra del Rif

La foto no refleja todo lo negro de esta guerra

Mi padre me contó en alguna ocasión que su madre, mi abuela Isabel, natural de Algeciras, relataba cómo de pequeña acompañaba de vez en cuando a su padre al puerto de la localidad isleña. Ahí pudo conocer de primera mano las tétricas travesías que realizaron aquellos barcos que, con el alba, transportaban a la reclutería para combatir en la guerra del Rif (1911-1927), volviendo incluso muchos de ellos a puerto bien entrada la noche en sendas cajas de pino.

Pero cuando El Tomoscopio de Mimbre se gira un poco, la imagen modifica su geometría y ofrece otras ópticas adicionales a las vistas con anterioridad. Y así pasa, cuando se lee más del tema, que saltan perlas como la utilización de gas iperita (conocido como gas mostaza) por parte del ejército español,  ya en 1926, contra las tropas lideradas  por Mohamed ben Abd-el-Krim, aunque bien es cierto que el primero en llevarse bofetadas en esta guerra (y de las tradicionales) fue Ahmed al-Raisuni. Todo por reclamar su derecho al trono de Marruecos, cosa que casi consigue cuando el presidente norteamericano Theodore Roosevelt se enfrentó al «gobierno de la zona», que lo acabó nombrando Pachá de Tánger y gobernador de Yebala. Luego se haría «amigo» de España y llegaría a combatir contra el propio Mohamed ben Abd-el-Krim. ¡Sorpresas te da la vida!

Algo más de información…

Rafael Matesanz, verdadera marca España

Rafael Matesanz

Un hombre para los demás

El Tomoscopio de Mimbre pone hoy el foco en una persona cuya trayectoria merece un reconocimiento especial, en virtud de la gran labor realizada en el área médica de los trasplantes de órganos que ha situado para a España a la cabeza mundial en esta materia.

De hecho, no pocos responsables de salud de otros países han «peregrinado» por las oficinas de la ONT (Organización Nacional de Trasplantes) para adquirir ese know-how desarrollado por el equipo del doctor Rafael Matesanz y ponerlo al servicio de sus respectivas sociedades.

Y pensándolo bien: si por ganar un campeonato del mundo de fútbol se nombra marqués a su máximo responsable, ¿qué galardón debería concederse a este doctor, a nivel personal, que ha salvado la vida a tantas personas?

Fútbol en Tánger; el campo del Marshan

Estadio Marchan

Testigo de grandes tardes futbolísticas.

El Tomoscopio de Mimbre rescata, de uno de sus espejos, un retazo de ese Tánger de antaño constituido por el fútbol. Y hablar del deporte rey en esta localidad, es hablar también del campo del Marshan. No obstante, difícil olvidar equipos como el Unión Deportiva España, con gran número de jugadores españoles entre sus filas.

Con la nueva imagen que el gobernador de Tánger (Wali de Tánger) pretende proyectar al mundo, el recinto del Marshan ha dejado paso al nuevo Grand Stade de Tánger. Una instalación preparada para albergar 45.000 espectadores y con todos los requisitos FIFA para disputar partidos internacionales.

El Atlético de Madrid, equipo de palmarés envidiable, tiene un vínculo añejo con esta tierra. No hay más que rescatar de la memoria de nuestros mayores aquel 9-1  que en 1941 recibiera el equipo local por parte de los colchoneros. Tradición retomada en los últimos años que ha deparado incluso la disputa de un partido entre los equipos femeninos de ambas escuadras hace cosa de un año, como se ve en esta imagen.

tanngergool