La investigación en España

no más recortes

¡Absolutamente de acuerdo!

Me quedo con Roszak cuando en 1968 decía: “Cualesquiera que sean las demostraciones y los beneficiosos adelantos que la explosión universal de la investigación produce en nuestro tiempo, el principal interés de quienes financian pródigamente esa investigación seguirá polarizado en el armamento, las técnicas de control social, la mercancia comercial, la manipulación del mercado y la subversión del proceso democrático a través del monopolio de la información y del consenso prefabricado”.

En la actual era del cortoplacismo en la que todo se ha de sustanciar ya, la investigación tiene todas las de perder frente a la cultura del pelotazo. Hacerse rico de cualquier forma, normalmente de mala, lo acaba pagando, y nunca mejor dicho, el colectivo.

Si a eso se une el escaso aprecio y favor otorgados tradicionalmente por este país a todo lo relacionado con el conocimiento, tenemos harto complicado nuestro deambular por el siglo XXI como sociedad económicamente solvente.

Aquí donde a la inflación algunos la denominan inflacción, ¿por qué a algunos beneficios no los denominan beneficcios? Puede ser que abra la puerta a mucha gente al pensar que algunos sean bene-ficciones.  beneoficios

Como siempre, algún antepasado nuestro tenía su momento de lucidez y gustaba de ponerla por escrito:

baroja

Se llevaron por delante la cesta-punta…

trampa

¡A cada uno le va lo que le va!

…y van camino de hacer lo propio con la economía de todos. ¿A qué me refiero?: a las apuestas, obviamente. Desde el momento en que la mayoría de modernas herramientas financieras fueron diseñadas por ludópatas adeptos a la cofradía del egoísmo ilustrado, la economía se está trufando de vulgares chiringuitos que pueden mover ingentes montañas de dinero “del de apuntar” al modo de un casino.

Obviamente, las magnitudes no son comparables entre la economía y este deporte. Aunque algún detalle sí. Mientras se entiende que la apuesta, al igual que la sal, es el condimento del plato no existe problema como tal. Cuando el condimento pasa a ser el plato, mal vamos.

La buena noticia es que todo esto desparecerá cuando una masa crítica de personas se decida a emplear su dinero mayormente en proyectos de economía productiva.

no dejes que te roben la cartera

Huemul, la isla misteriosa

huemul

Un pufo salvó finalmente esta isla

En un lago formado por agua de glaciar en la Patagonia argentina, no muy lejos de la localidad de San Carlos de Bariloche, se encuentra la pequeña isla de Huemul.

Hoy en día no pasa de ser una reserva natural de gran valor ecológico aunque esconde en su seno una de las más fantásticas historias sobre nazis huidos de la Alemania hitleriana.

El general, y entonces Presidente de la República, Juan Domingo Perón en su ansia por convertir a Argentina en una superpotencia a cualquier precio, se dejó colar uno de los mayores pufos por cuenta de un grupo de científicos y militares del tercer Reich.

Más, en El Tomoscopio de Mimbre.

Isla Huemul complejo Reactor

La cesta punta en Zaragoza

frontón zaragoza

¡No sólo se extendió por el mundo; también por España!

Esta entrada tiene una dedicatoria especial para mi admirada Pilar Paúl Garasa, eminente doctora en Psicología y una de las primeras lectoras de El Tomoscopio de Mimbre.

El objeto del tema de hoy es rendir homenaje al Frontón Zaragozano, primer frontón que se abrió en Zaragoza para jugar a pelota a mano, cesta punta, pala y paleta. Inaugurado en el año 1895 en el barrio de Montemolín junto a la calle Miguel Servet (nombre del Hospital donde Pilar trabaja y personaje que aparece en la novela),  estuvo abierto al público ofreciendo sus espectáculos deportivos hasta el año 1967.

Resulta curioso, al observar bien la imagen, como en la parte inferior aparece reseñado el número del tranvía con el acceder a las inmediaciones del recinto. Y es que al parecer en los años 30 del siglo anterior hubo en la ciudad un servicio especial de tranvías cuyo destino era el Frontón.

Dice Ajovin Puente Mateo en su blog que incluso “en la fachada del Café Salduba, de la plaza de la Constitución (hoy de España), se daban a conocer los horarios de los partidos o si estos habían sido suspendidos”. ¡Magnífica reseña, caballero!

La cocina peruana (II): Anticuchos, al rico pincho peruano

Tia Grima

¡Tía Grima, Maestra anticuchera!

Uno de los manjares típicos del pueblo peruano lo constituyen los anticuchos. Y la mujer que mejor los vende en Lima es Grimanesa Vargas, “la Tía Grima” para todos. Puedo asegurarles que no tengo relación mercantil alguna con este imperio limeño de los pinchitos pese a la coincidencia de siglas, ATG.

Sólo quise homenajear, a través de las páginas de El Tomoscopio de Mimbre, a aquellas cocineras que sin el renombre mundial de Gastón Acurio, han encumbrado la gastronomía peruana hasta ser la más puntera del continente sudamericano.

Otro día conocerán más perlas de la cocina popular de este gran país.

Disney y la cesta-punta

tron

¡Un espectáculo de película!: TRON

Si echamos una vista a lo largo de los últimos setenta años, no son pocas las coincidencias que el deporte de la cesta-punta y Walt Disney tuvieron. Y siguen teniendo. Se lo cuento.

Si empezamos conociendo que uno de los frontones más importantes y que mejor ha resistido la embestida de los tiempos ha sido el del Orlando (Florida), aún en funcionamiento, enseguida nos vendrá a la cabeza el lugar donde también se halla el Parque Disney, matriz del imperio actual de la firma de dibujos animados.

Recalamos ahora a principios de los años ochenta. Gran apuesta de Disney por el cine de animación por ordenador, aunque la tecnología existente no diera para más (tuvieron que usar actores reales todavía): TRON. Uno de los momentos más recordados por los espectadores es la escena de un partido a muerte basado en la cesta-punta, como puede verse en la foto de arriba.

Esta inspiración pudo deberse, probablemente, a la afición manifestada por el fundador de esta vasta fabrica de sueños por este deporte, tal y como se refleja en la instantánea.

wdisney

Una economía de película

La-vandera de cine

La-vandera de cine

Sí, es cierto, y respondo con esto a un amable lector. Buena parte de las grandes superproducciones que se realizan en La Meca de la cinematografía, Hollywood, no tienen como fin principal el entretenimiento del público. Tienen más bien que ver con otro tipo de entretenimiento como es el dinero invertido con objeto de que adquiera una tez cada vez más pálida. En la novela El Tomoscopio de Mimbre se dedica algún párrafo al tejemaneje en que se ha convertido la industria del cine en Hollywood.

Tres cuartas partes de lo mismo ocurre con la economía de los pelotazos. Asistimos de unos años a esta parte a multitud de compras de equipos de fútbol, con el consiguiente mercadeo de jugadores, protagonizados por millonarios aparentemente sin relación con este deporte profesional. Bueno, lo de deporte es por decir algo. En la actualidad, esto ya ha trascendido cualquier parámetro deportivo para escalar a niveles de fortín financiero.

Principessa Mafalda

Principessa Mafalda

El mítico y malogrado barco

Un 26 de Octubre llegó a los periódicos de medio mundo un cable diciendo: “Río de Janeiro, 26. El paquete Principessa Mafalda naufragó en las costas de Bahía ayer a las 19:15. Han sido salvados 400 pasajeros de un total de 1600”. En Buenos Aires, lugar de comienzo de esta última travesía hasta Génova, la noticia tuvo una repercusión máxima.

Suerte parecida correría, años más tarde, la princesa italiana que daba nombre al barco siniestrado. Hija de Víctor Manuel III de Saboya, emparentó “realmente” con un príncipe alemán que acabó mostrando sus simpatías por el fascismo italiano, así como al cada vez más pujante en su país. Eso llevó a diferentes encontronazos al matrimonio.

Que llegó a su culmen cuando en 1943 el monarca de Saboya encarceló a Benito Mussolini, tras la entrada de los aliados en Italia. A raíz de aquello, Hitler se agarró un rebote de cuidado poniendo a esta familia real en su punto de mira. Y así ocurrió que Mafalda fue apresada, bajo engaño, y llevada a un campo de concentración alemán acusada de traición, en el que acabaría muriendo.

Pese a todo lo relatado, yo me sigo quedando con el personaje del genial dibujante argentino Quino. El Tomoscopio de Mimbre también incluye una pincelada al respecto.

Más sobre el suceso y más sobre la princesa.

¿Seguridad en la Red? Yo no diría tanto.

hackervscracker

¡La Red: un territorio cada vez más inhóspito!

Una sensación que se desprende de la lectura de El Tomoscopio de Mimbre es la vulnerabilidad que muestran muchos de los ordenadores del mundo conectados a Internet. Las ciberperipecias del coprotagonista de la novela, Pau Fortell, que a primera vista pueden parecer de ciencia-ficción, se quedan en pañales cuando al indagar en este tema tiene uno noticias sobre la industria, y subrayo industria, que hay montada alrededor de conseguir información y emplearla para fines poco edificantes.

Hasta hace un tiempo el ranking de destacados en estos asuntos estaba liderado por colectivos rusos y chinos. Los primeros, de carácter privado con la anuencia de las autoridades (amigos, que siempre nos vendrá bien), con objetivos mayormente económicos y de acoso a los vecinos menos afines. Los segundos, también privados pero al modo chino: “yo te marco los objetivos y a partir de ahí tú verás cómo los consigues”. Eso sí, estos últimos son más de espiar secretos industriales innovadores y controlar a los nativos que tratan de saltarse las barreras impuestas por las autoridades.

Sí, señores; y tiene varios nombres: ciberdelincuencia, cibercrimen, ciberespionaje,…, todos los que ustedes quieran. Por eso es cada vez más importante que el ciudadano de a pie tome conciencia de la huella que su paso por Internet deja en más ordenadores de los que uno pueda pensar. Punto de partida para entonces comenzar a dotar el ordenador utilizado habitualmente de las herramientas existentes para salvaguardar al máximo tanto su identidad digital como los datos que genera. Aunque al final la mejor herramienta que se ha diseñado hasta hoy es el sentido común informado. De ustedes depende.