La cocina peruana (II): Anticuchos, al rico pincho peruano

Tia Grima

¡Tía Grima, Maestra anticuchera!

Uno de los manjares típicos del pueblo peruano lo constituyen los anticuchos. Y la mujer que mejor los vende en Lima es Grimanesa Vargas, “la Tía Grima” para todos. Puedo asegurarles que no tengo relación mercantil alguna con este imperio limeño de los pinchitos pese a la coincidencia de siglas, ATG.

Sólo quise homenajear, a través de las páginas de El Tomoscopio de Mimbre, a aquellas cocineras que sin el renombre mundial de Gastón Acurio, han encumbrado la gastronomía peruana hasta ser la más puntera del continente sudamericano.

Otro día conocerán más perlas de la cocina popular de este gran país.

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Disney y la cesta-punta

tron

¡Un espectáculo de película!: TRON

Si echamos una vista a lo largo de los últimos setenta años, no son pocas las coincidencias que el deporte de la cesta-punta y Walt Disney tuvieron. Y siguen teniendo. Se lo cuento.

Si empezamos conociendo que uno de los frontones más importantes y que mejor ha resistido la embestida de los tiempos ha sido el del Orlando (Florida), aún en funcionamiento, enseguida nos vendrá a la cabeza el lugar donde también se halla el Parque Disney, matriz del imperio actual de la firma de dibujos animados.

Recalamos ahora a principios de los años ochenta. Gran apuesta de Disney por el cine de animación por ordenador, aunque la tecnología existente no diera para más (tuvieron que usar actores reales todavía): TRON. Uno de los momentos más recordados por los espectadores es la escena de un partido a muerte basado en la cesta-punta, como puede verse en la foto de arriba.

Esta inspiración pudo deberse, probablemente, a la afición manifestada por el fundador de esta vasta fabrica de sueños por este deporte, tal y como se refleja en la instantánea.

wdisney

Una economía de película

La-vandera de cine

La-vandera de cine

Sí, es cierto, y respondo con esto a un amable lector. Buena parte de las grandes superproducciones que se realizan en La Meca de la cinematografía, Hollywood, no tienen como fin principal el entretenimiento del público. Tienen más bien que ver con otro tipo de entretenimiento como es el dinero invertido con objeto de que adquiera una tez cada vez más pálida. En la novela El Tomoscopio de Mimbre se dedica algún párrafo al tejemaneje en que se ha convertido la industria del cine en Hollywood.

Tres cuartas partes de lo mismo ocurre con la economía de los pelotazos. Asistimos de unos años a esta parte a multitud de compras de equipos de fútbol, con el consiguiente mercadeo de jugadores, protagonizados por millonarios aparentemente sin relación con este deporte profesional. Bueno, lo de deporte es por decir algo. En la actualidad, esto ya ha trascendido cualquier parámetro deportivo para escalar a niveles de fortín financiero.

Principessa Mafalda

Principessa Mafalda

El mítico y malogrado barco

Un 26 de Octubre llegó a los periódicos de medio mundo un cable diciendo: “Río de Janeiro, 26. El paquete Principessa Mafalda naufragó en las costas de Bahía ayer a las 19:15. Han sido salvados 400 pasajeros de un total de 1600”. En Buenos Aires, lugar de comienzo de esta última travesía hasta Génova, la noticia tuvo una repercusión máxima.

Suerte parecida correría, años más tarde, la princesa italiana que daba nombre al barco siniestrado. Hija de Víctor Manuel III de Saboya, emparentó “realmente” con un príncipe alemán que acabó mostrando sus simpatías por el fascismo italiano, así como al cada vez más pujante en su país. Eso llevó a diferentes encontronazos al matrimonio.

Que llegó a su culmen cuando en 1943 el monarca de Saboya encarceló a Benito Mussolini, tras la entrada de los aliados en Italia. A raíz de aquello, Hitler se agarró un rebote de cuidado poniendo a esta familia real en su punto de mira. Y así ocurrió que Mafalda fue apresada, bajo engaño, y llevada a un campo de concentración alemán acusada de traición, en el que acabaría muriendo.

Pese a todo lo relatado, yo me sigo quedando con el personaje del genial dibujante argentino Quino. El Tomoscopio de Mimbre también incluye una pincelada al respecto.

Más sobre el suceso y más sobre la princesa.

¿Seguridad en la Red? Yo no diría tanto.

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¡La Red: un territorio cada vez más inhóspito!

Una sensación que se desprende de la lectura de El Tomoscopio de Mimbre es la vulnerabilidad que muestran muchos de los ordenadores del mundo conectados a Internet. Las ciberperipecias del coprotagonista de la novela, Pau Fortell, que a primera vista pueden parecer de ciencia-ficción, se quedan en pañales cuando al indagar en este tema tiene uno noticias sobre la industria, y subrayo industria, que hay montada alrededor de conseguir información y emplearla para fines poco edificantes.

Hasta hace un tiempo el ranking de destacados en estos asuntos estaba liderado por colectivos rusos y chinos. Los primeros, de carácter privado con la anuencia de las autoridades (amigos, que siempre nos vendrá bien), con objetivos mayormente económicos y de acoso a los vecinos menos afines. Los segundos, también privados pero al modo chino: “yo te marco los objetivos y a partir de ahí tú verás cómo los consigues”. Eso sí, estos últimos son más de espiar secretos industriales innovadores y controlar a los nativos que tratan de saltarse las barreras impuestas por las autoridades.

Sí, señores; y tiene varios nombres: ciberdelincuencia, cibercrimen, ciberespionaje,…, todos los que ustedes quieran. Por eso es cada vez más importante que el ciudadano de a pie tome conciencia de la huella que su paso por Internet deja en más ordenadores de los que uno pueda pensar. Punto de partida para entonces comenzar a dotar el ordenador utilizado habitualmente de las herramientas existentes para salvaguardar al máximo tanto su identidad digital como los datos que genera. Aunque al final la mejor herramienta que se ha diseñado hasta hoy es el sentido común informado. De ustedes depende.

Jai Alai en La Habana (I)

frontón habana madrid

¡Esplendor en la cancha!

Tras varios años exhibiendo los inmigrantes vascos su afición deportiva por algunas calles de la capital cubana, fue finalmente un 3 de marzo de 1901 cuando se estrenó el Frontón Jai Alai, también conocido como el Palacio de los Gritos, con las bendiciones de autoridades tanto locales como norteamericanas.

El hecho de esta presencia de EEUU tampoco fue inocua. La cesta-punta tuvo que competir con el béisbol, deporte arraigado por la prolongada estancia de ciudadanos estadounidenses al frente de diversos negocios en la isla. Aunque ello no fue obstáculo para que la estrella del béisbol Babe Ruth, en la foto, se aficionara enormemente a la cesta-punta cuando visitaba Cuba, hasta el extremo de lesionarse previo a una pretemporada que llegó a comprometer su participación en el inicio de su liga profesional.

Babe Ruth en La Habana

Pero la competencia con el béisbol no fue lo peor para la cesta en La Habana. En 1922 llegó el primer hachazo a este deporte al prohibirse las apuestas, motor principal de su subsistencia. Cuando parecía que un año después las cosas se estaban restableciendo, un ciclón de gran envergadura asoló la capital cubana desmantelando cantidad de edificios, incluidos los dos frontones que ya existían por entonces. El deporte prosiguió entonces entre altibajos hasta que el triunfo de la revolución castrista terminó por enterrar allí este juego en 1962.

Otro día contaremos más anécdotas de este deporte en Cuba…