Markina: la universidad de la cesta-punta

forntón markina

La factoría de puntistas más reputada de la Historia

En el día de hoy toca ponerse de pie, y en posición de máxima solemnidad, porque El Tomoscopio de Mimbre se honra en presentar al mayor vivero de jugadores de cesta-punta ubicado en Euskadi. Se trata de la localidad bizkaitarra de Markina que ha tenido a gala desde finales del siglo XIX producir, tanto en cantidad como en calidad, jugadores de cesta-punta para el mundo.

Son multitud las anécdotas que pueblan mi cabeza por relatos de mi abuelo Joaquín sobre sus peripecias en esta localidad. La primera que conocí fue cómo en su temprana juventud de 1922 cubría a pie, monte a través, la distancia entre Eibar y Markina para ir a entrenar a diario. Con su consiguiente vuelta, claro. Para después arrimar el hombro en el negocio familiar de cañones de escopeta, sólo faltaría. Ello dio para fabricar varios pasajes que pueden leerse en la novela.

¡Este sí que iba para maestro armero!, sobre todo cuando armaba el brazo para amartillar la pared con la pelota.

Anuncios

ETDM y los hermanos Wessling

uliypablo

Uli y Pablo Wessling: y tuvimos hacker.

Siempre es una gozada visitar Barcelona. Como ya se mencionó en una entrada reciente, un motivo fue poder compartir con los miembros de Pilotarien Batzarra su simpática asamblea anual. Aunque también, ha sido una alegría reunirme de nuevo con mis primos Pablo y Uli. De apellido Wessling, sí.

Ahora los lectores de El Tomoscopio de Mimbre tienen la clave definitiva para entender la procedencia de la doble identidad soportada por el hacker coprotagonista de la novela.

Como puede observarse en la imagen de abajo (con su abuela Armanda), hay uno que todavía no estaba en el mundo cuando se escribió esta historia: Teo. El pequeñín es la última incorporación a la familia, hijo de Uli. Y de Ainhoa, una señorita que vuela con alguna asiduidad a Estambul, como bien quedó reseñado en el libro.

teo

¡Lo que les FATCAba a los suizos!

facta

¡O me dais los datos o …!

Hace dos años, entró en vigor en Suiza la FATCA. Para los no interesados en su desglose en inglés, les basta con saber que fue la Ley para el Cumplimiento Fiscal de las Cuentas en el Extranjero. ¿Más clarito? Los EEUU consiguieron ¿prácticamente? eliminar el secreto bancario para los residentes norteamericanos en suelo helvético y para los suizos residentes en USA.

Pero la historia no empieza con la capitulación del gobierno suizo el 14 de Febrero de 2013 (vaya regalo de San Valentín). Si me apuran, el efecto mariposa del atentado de la Torres Gemelas del 11-S, que puso a la Administración Suiza en la tesitura de facilitar mucha información para rastrear a los posibles inspiradores, inició esta andadura.

Con el tiempo el gobierno suizo trató de replegar esa actitud de colaboración pero los americanos ya le habían cogido el gusto a disponer de esos datos, lo que ha llevado a ambos países a no pocas enganchadas. No obstante, la suerte se puso de parte de la Administración Obama cuando “alguien” descubrió en 2010 algunas operaciones turbias de clientes norteamericanos operadas desde un banco suizo. Eso provocó el órdago de la Secretaria de Estado, Hillary Clinton esos momentos, que ha conducido finalmente a la promulgación de FATCA, para preservar cómo no su primacía de FACTO. Por si no tenían bastante, hora tienen a la cola a los países del G-20 pidiendo similar tratamiento.

El Tomoscopio de Mimbre tiene algo que decir sobre este episodio en la novela. ¡Pasen y lean!

Democracia Corinthiana

Camiseta Democracia Corinthiana

La camiseta de un carismático jugador

Hubo una época en Brasil, no tan lejana en el tiempo, en la que los militares mandaban mucho y no tenían mayor recato en emplear la violencia en sus formas más expeditivas ante cualquier brote de contestación popular.

Por esas mismas fechas, hubo en Sao Paulo también un club de fútbol como el Corinthians, capitaneado por el mítico Sócrates Sampaio de Souza, que también nació en Belén y aparte de las barbas tuvo el valor de plantar cara al statu quo represivo del momento. ¿Les suena la historia? Pues si el otro sanaba a los enfermos, Sócrates se sacó la carrera de médico.

Con el respaldo de una plantilla de jugadores muy comprometida con la realidad social que vivía el país, lideraron el movimiento Democracia Corinthiana que puso en más de un aprieto a las autoridades locales.

Aprovechando el desarrollo de la Eurocopa de Francia, El Tomoscopio de Mimbre quiere honrar en la figura del “doctor Sócrates” a todos aquellos que con su compromiso allanaron el camino para que una democracia en Brasil fuera posible. Al menos algo.

Quede aquí reseña de cómo homenajearon al jugador el día de su temprano fallecimiento.

En Eibar, el lunes, no era día aciago

Frontón Astelena de Eibar

La Catedral de la pelota a mano

Siempre que se habla de La Catedral, inmediatamente nos viene a la memoria el estadio de San Mamés en Bilbao. Pero no todo es fútbol en esta vida. La pelota vasca tiene también sus templos.

La “otra” Catedral, que tiene su ubicación en la localidad guipuzcoana de Eibar, es el frontón Astelena inaugurado, cómo no, un 24 de junio (como anteayer, ¡Felices San Juanes!) de 1904 en formato descubierto. Al poco tiempo se procedió a su cubrimiento y desde entonces, salvo por la guerra civil o su cierre por dos años en 2005, acogió grandes festivales de pelota a mano.

Este Astelena, en euskera lunes, recibe ese nombre por una curiosa escaqueada que se producía a mitad de jornada en las fábricas y talleres cuando se corría la voz de la celebración de algún partido de pelota en el frontón de la localidad.

Fue muy emocionante la primera vez que entré en él acompañado de mi abuelo, el pelotari Joaquín Gimeno Quintana,  en 1981, y por eso aparece recogido en El Tomoscopio de Mimbre como homenaje a éste.

Les dejo con un curioso vídeo filmado en las instalaciones de este frontón con motivo de un concierto de Rosendo en 2011.

Ricardo Zamora y la cesta-punta

ricardo zamora

¡Mira por donde no era una batallita del abuelo!

En ocasiones mi abuelo Joaquín destapaba el frasco de las esencias, escapando por su boca alguna que otra anécdota. La que hoy me viene a la memoria es una en la que me contaba cómo Ricardo Zamora, el mítico portero de la selección española de fútbol, y por aquel entonces enrolado en las filas del Español de Barcelona, se acercaba de vez en cuando al frontón donde entrenaba mi abuelo para dar unos cestazos contra la pared junto a ellos.

Debo reconocer que no siempre daba máxima credibilidad a esos relatos aunque me divertía mucho escuchándolos. La sorpresa me la llevé un día que llegó hasta mí una fotografía de la época en la que el guardameta aparecía con una cesta enfundada en su mano derecha.

Se ve que el tiempo del selfie aún no había llegado, si no estoy convencido de que hoy podría ofrecerles una instantánea de mi abuelo junto a esa gloria futbolística y se hubiera dado cuenta de ello en El Tomoscopio de Mimbre.

Chuetas de Baleares

Familia Chueta

No dejaron que el olvido los devorara

Una de las mayores gozadas en esta vida es acceder a las infinitas historias y conocimiento por medio de un libro. Otra de ellas es hacerlo cuando viajas.

Hace unos años tuve la oportunidad de acercarme por segunda vez a la ciudad de Ávila. En esa ocasión un paseo reposado por sus calles me condujo hasta una pequeña librería, regentada por un librero. Y hago hincapié en la aparente redundancia porque no siempre es así.

Este hombre, de trato afable, me hizo partícipe de una novedad editorial perteneciente al profesor José Jiménez Lozano y cuyo título rezaba Sobre Judíos, Moriscos y Conversos. Gracias a ese libro accedí a un conocimiento de grano fino sobre la deriva que tomó la Historia para aquellos residentes judíos en las Islas Baleares, una vez decretada su expulsión del país en 1492. Pactos incumplidos, denuncias falsas, persecuciones y, cómo no, autos de fe. Además de etiquetar como chuetas a aquellos que abrazaban la fe católica para evitar lo que consideraban males mayores para su devenir.

Fue curioso comprobar el verano pasado en Palma de Mallorca, como todavía hoy perviven ciertos apellidos chuetas en comercios y placas por las calles. Por eso en El Tomoscopio de Mimbre se quiso tener un afectuoso recuerdo para esta comunidad hoy integrada sin discriminaciones en esas bellas islas.

chuetas